En un pueblo marinero de Canarias, el odiado don Lucio fallece inesperadamente y su viuda no tiene espacio en su casa para velarlo. Su vecina Isabel será quien cargue con el muerto, y mientras la viuda olvida sus penas, todos los vecinos pasarán por el velatorio para ajustar sus cuentas pendientes con el difunto.
Descanse en paz Don Lucio... si puede |